Avellana

Un blog literario*

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30.7.03
El juicio 
El acusado se está explicando. Es un hombre vigoroso que ahora mismo se deshace en llanto: describe las noches sin dormir, las llamadas inapelables de las voces. Ha hecho cosas terribles. La sala calla, sobrecogida y absorta. El presidente del tribunal, muy concentrado, garabatea en un papel.
El acusado clama con los ojos elevados hacia la luz cenital; habla de lo santo, de los estigmas de sangre, de la purificación y el anhelo. Entonces el juez, desencajado, descubre que de entre sus garabatos erráticos surgen los contornos brumosos de un rostro de mujer pájaro de grandes ojos vanos, una cruz marina y los redondeles esbozados de cuatro monedas.
El juez se levanta despacio, se dirige al acusado, que lo mira serenamente acercarse, y por último los dos se abrazan de pie, en medio de la sala.
Al día siguiente, a nadie le sorprende la absolución tumultuosa.
Juan Avellana | 11:31 PM | URL# de este post | 
Inteligencia 
Tan listo, tan listo, que le expropiaron la cabeza. A veces la inteligencia no da la felicidad.
Juan Avellana | 12:05 AM | URL# de este post | 
28.7.03
La vida 
En un texto literario el escritor no habla de la vida, sino de la experiencia de la vida, que es una cosa distinta. Él describe atónito eso que le sucede —su vida, sí— y que no ha visto en ninguna otra parte.
La realidad es la vida, si uno las contempla desde el mismísimo punto cero, es decir, desde donde uno está siendo. Entonces son simultáneas e iguales. Luego viene el hablar de la vida o el pensar en la realidad: y claro, existen las vidas de otros, mientras que, por su parte, la realidad debe objetivarse. Vida y realidad se hacen ajenas. Se comparten, se negocian, se dan un poco de sí para que quepan las de esos otros. Ya no son sensaciones ni hechos, sino enunciados lingüísticos: descripciones de las cosas, o relatos de cómo las cosas vienen a ser. Uno los lee y sí, los reconoce, pero no se reconoce del todo en ellos, porque ahí no aparece la experiencia de la vida tal como a uno le es dada.
De modo que uno tiene que ponerse a escribir. Y en ese texto literario el escritor no habla, atónito, de la vida, sino de la experiencia de la vida, que es una cosa distinta.
Juan Avellana | 7:28 PM | URL# de este post | 
26.7.03
La realidad 
El desconocimiento de la realidad, como sucede con el de la ley, no exime de su cumplimiento.
Juan Avellana | 5:51 PM | URL# de este post | 
24.7.03
La dama de blanco 
Ayer empecé La dama de blanco, de Wilkie Collins. Leí unas pocas páginas y lo dejé, y hoy aún no he tenido ocasión de abrir el libro. Con los años me he vuelto un lector desganado y remiso al que cuesta mucho convencer para que se embarque en la travesía de un libro; y sin embargo, entre ayer y hoy he sentido a cada rato esa impresión indefinible de haber estado en otra parte y haber vuelto; esa impregnación que producen ciertas lecturas, semejante al sabor de doble vida que nos dejan los sueños.
Así que me pregunto por el misterio de la atmósfera, que es una virtud literaria distinta de otras: distinta de la buena prosa, de la amenidad argumental o de la inteligencia del contenido. Cómo hace Wilkie Collins para lograr eso en cuatro solas páginas. Y lograrlo conmigo, el campeón de los lectores vagos.

[Conviene mantenerse lejos de esta traducción horrible: http://www.bibliotecas.uchile.cl/docushare/dscgi/ds.py/
AutorView/Collection-161

Sobre W. Collins: http://www.deadline.demon.co.uk/wilkie/wilkie.htm]
Juan Avellana | 11:27 PM | URL# de este post | 
23.7.03
Ficciones 
Antes pensé: «En esta bitácora mía muchos posts son ficciones, y eso es infrecuente; sin embargo, que yo sepa no hay nada que lo prohíba». Luego lo pensé mejor, pensé: «Bueno, quiero decir ficciones premeditadas. Porque ficciones involuntarias son lo normal. Son lo que sucede cuando uno intenta explicarse a sí mismo: ficciones».
Juan Avellana | 1:23 PM | URL# de este post | 
20.7.03
“Un día entre los días 
del año 1904, en una casa que persiste en la calle Honduras, Evaristo Carriego leía con pesar y con avidez un libro de la gesta de Charles de Baatz, señor de Artagnan. Con avidez, porque Dumas le ofrecía lo que a otros ofrecen Shakespeare o Balzac o Walt Whitman, el sabor de la plenitud de la vida; con pesar porque era joven, orgulloso, tímido y pobre, y se creía desterrado de la vida.

Jorge Luis Borges, Evaristo Carriego.
Juan Avellana | 11:02 PM | URL# de este post | 
16.7.03
Hojas y sombras 
En la terraza de mi casa, esta tarde de julio, la brisa escribe con sombras movedizas sobre la pared del este. Dice: «Hojas y ramas, hojas y ramas; último sol de la tarde, hojas y ramas. Luz que se aduerme, hojas y ramas. Hojas y ramas».
Juan Avellana | 9:03 PM | URL# de este post | 
Día de julio, 
quédate siempre.
Juan Avellana | 8:17 PM | URL# de este post | 
Letanía por Srebrenica 
Hoy (mejor dicho, el martes 15 de julio que acaba de terminar) ha escrito Hermann Tertsch en El País uno de los artículos más hermosos y necesarios que yo haya leído en estos últimos años. Trata de las muertes de Srebrenica y de nosotros. Habla de la memoria, de los principios morales y del coraje para defenderlos.
Tertsch se sirve de una imagen para enhilar su discurso: la del poeta Jaroslav Seifert volviendo a ver en sueños a un amigo asesinado durante la ocupación nazi: «Veía los gestos familiares de sus manos, pero cuando quería dirigirme a él, se marchaba hacia su oscuridad», escribía Seifert. Y luego: «No soy muy riguroso cuando digo que los muertos vienen a nosotros. No es así. Eso es un engaño que nos hacemos porque en realidad somos nosotros los que vamos hacia ellos. Cada día estamos más cerca. Un día engrosaremos sus filas y entraremos en los sueños de quienes dejamos atrás».
Es un pensamiento delicado, extraño y verdadero. En todo caso, el artículo no trata de Seifert y de su memoria. Trata de política. Y Tertsch acaba así, con esta advertencia que yo procuraré recordar: «Si no logramos creer lo suficiente en nuestra identidad como seres libres y sociedades abiertas, seremos incapaces de frenar a quienes saben muy bien ser enemigos con causa, y si nadie entre nosotros, ciudadanos libres en la sociedad humana más próspera y piadosa jamás habida, es capaz y está dispuesto a sacrificarse por ella, es probable que hayamos definitivamente perdido el derecho a vivir en ella».
Juan Avellana | 12:05 AM | URL# de este post | 
13.7.03
“No obstante, 
en la sangre humana existe una marea, más bien una corriente marina, que de algún modo se asemeja al crepúsculo, y que nos trae rumores de belleza, aunque sean lejanos, lo mismo que en el mar encontramos madera flotante procedente de islas no descubiertas todavía. Esa corriente primaveral que azota la sangre humana procede de la fabulosa cuarta parte de su legendario y antiguo linaje, y nos arrastra a los bosques y a las colinas, y nos hace prestar oídos a la vieja canción.

Lord Dunsany, La novia del hombre caballo.
Traducción: Juan Antonio Molina Foix.
[En inglés (en The Book of Wonder): http://www.gizmology.net/lovecraft/works/super/
wonder.htm
]
Juan Avellana | 11:32 PM | URL# de este post | 
10.7.03
¿Me sentirán mis flores, 
tal como yo pienso en ellas?
Juan Avellana | 9:40 PM | URL# de este post | 
7.7.03
“Estar solo no es nada, Mendieta.  
Lo malo es darse cuenta.

Inodoro Pereyra, el Renegau, a su perro Mendieta.
[La web de Fontanarrosa: http://www.negrofontanarrosa.com/]
Juan Avellana | 11:17 PM | URL# de este post | 
6.7.03
Mi tío 
Vengo del cine de ver Mi tío, de Jacques Tati, una película que en 1953 destrozaba con humor poético el síndrome de la idolatría por la modernidad. Llama la atención notar que lo moderno, lo que tenemos por moderno, apenas ha cambiado en estos 50 años. Mientras que el barrio castizo del señor Hulot (el personaje de Tati), si es que ha sobrevivido, será hoy un pulcro barrio pintoresco, y los franceses cachazudos, conversadores y alegres que lo habitaban se habrán convertido en europeos ordenados y precisos, en cambio las cosas que en la película se nos muestran como intrínsecamente modernas siguen pareciéndonos muy modernas, el colmo de lo moderno.
Nuestra modernidad, sospecho, igual se nos está haciendo un poco vieja.
Juan Avellana | 9:36 PM | URL# de este post | 
5.7.03
Estirpe 
Animales Cordados Vertebrados Tetrápodos Mamíferos Terios Euterios Primates Antropoides Hominoides Homínidos Homo Homo sapiens Homo sapiens sapiens
Juan Avellana | 12:58 AM | URL# de este post | 
3.7.03
Punto de vista 
Cuando el gato no está, los ratones bailamos.
Juan Avellana | 4:14 PM | URL# de este post | 
1.7.03
La identidad del monstruo es incierta 
En la sala del antiguo Oriente Medio del British Museum vi esta primavera un relieve mesopotámico traído del templo de Ninurta. Aparecen en él dos figuras algo confusas; un cartelito, a su lado, le da el título de God and Monster. Se supone que el dios es Ninurta, quizá el Nimrod de la Biblia, el tremendo cazador.
El cartelito se explica por un espacio acerca de estas cosas y, por último, sucintamente anota: «The monster’s identity is uncertain». Pensé que era verdad; una verdad general. En efecto, la identidad del monstruo es incierta.
Juan Avellana | 7:32 PM | URL# de este post |