Avellana

Un blog literario*

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27.2.06
La fidelidad de la memoria 
Es verdad que la memoria descarta los matices, y al final lo que fue en la vida acaba siendo otra cosa en el recuerdo. La memoria diluye los detalles de los amores, por ejemplo, y tiende a resumirlos en un par de líneas que no se corresponden con el recorrido anfractuoso de cualquier relación.
Sin embargo, la memoria no es un corrosivo indiferente. Por seguir con el mismo ejemplo, de una novia he acabado recordando solamente las cosas malas, mientras que de otra al cabo de los años solo me quedan las cosas buenas. Un mismo modo de operar concluye en una diferencia enorme.
Así que no sé qué pensar, me digo esta mañana, si el recuerdo es un cuento mentiroso o bien una verdad muy resumida.
Juan Avellana | 1:11 AM | URL# de este post | 
20.2.06
El tiempo en el norte 
En donde yo nací, para saber el tiempo miramos por encima del cementerio, que está junto al mar. Los antiguos no construyeron la ciudad al borde del mar cruel, porque allí no puede vivir nadie. Hay acantilados grises, hierba rala, pájaros solitarios y viento del norte. La ciudad la hicieron en otra parte, a la orilla de la bahía, de cara al sol del sur. Junto al gran mar abandonado pusieron el cementerio, donde hay frío y sombra.
Así pues, desde la ciudad miramos hacia el noroeste, por encima de donde sabemos que se encuentra el cementerio, y de allí nos vienen las noticias del tiempo que tendremos. Las nubes negras llenas de agua y de frío, o el cielo claro, depende.
Me acuerdo ahora de estas cosas por algo que no tiene nada que ver. Me explico. Un día me di cuenta de que había una teoría local sobre el tiempo distinta de la teoría general meteorológica, la que uno ve en la televisión. Una teoría para lo grande y otra distinta para lo pequeño. Se suponía que las dos no podían ser verdaderas a la vez, pero yo no podía concebirlo. Esa incomodidad derivó muchos años después de una forma inesperada: salí de mi ciudad provincial y me enteré de que la misma zozobra la comparten las cabezas del gran mundo. Resulta que nadie sabe si ninguna teoría dice la verdad. Mi pequeña grieta mental se ensanchó hasta el tamaño del universo, esa es la solución.
Ya digo que no tiene nada que ver. Lo que me pasa es que yo me acuerdo del cementerio de mi ciudad como el hombre que ha salido de noche a cenar con unos amigos y piensa, y sabe, que se le olvidado algo muy importante en una habitación de su casa, dentro de un cajón, en un armario.
Juan Avellana | 12:42 AM | URL# de este post | 
13.2.06
El conflicto 
La naturaleza animal del hombre le lleva a vivir en conflicto con la otra parte de su naturaleza, que es la de animal doméstico.
Juan Avellana | 2:02 AM | URL# de este post | 
6.2.06
En otro lugar. La caja misteriosa 
Encierran un gato en una caja especial. Tan bien cerrada que es como una noche perfecta. No deja pasar la luz ni el ruido, ni el calor, el recuerdo; ni siquiera el tiempo o la lógica ven una rendija para entrar en ella.
Las reglas dicen que no se puede abrir la caja. Por eso no se sabe qué hay dentro, qué fue del gato. Es un misterio.
Tantos años lleva ahí la caja. Si uno mira por la ventana del museo, afuera ve el parque interminable y los jardines, pájaros vivos, un estanque de agua verde. Las nubes pasan por el cielo.

[En otro lugar]
Juan Avellana | 12:41 AM | URL# de este post |