Días de primavera en la isla

En primavera, las carreteras de la isla se cubren de flores blancas, amarillas, granate purpúreo, entre la avena silvestre, la hierba y las espigas. Los árboles se espesan. El agua fría es tan clara —aguamarina— que el buceador siente la transparencia como una altura, el fondo allá muy lejos.

*

En un momento de especial felicidad, al sol de mayo, creí notar que me movía hacia adelante junto con el mundo, como el que camina dentro de un barco.

*

Callan los ruidos y el silencio es Schubert.

*

Antes de ir a la isla, una mañana luminosa, me dormí en el sofá. Soñé que llevaba unos días en una casa desconocida. De pronto caí en la cuenta de que en esos días aún no había visto ni a mi abuela ni a mi padre. No sabía dónde estaban. Pensé que quizá mi padre podría no haber venido a dormir a casa varias noches, pero ¿y mi abuela?

Me desperté —era casi mediodía— y por supuesto que supe dónde estaban.

O no. En verdad, no puedo escribir que sepa dónde están. Diré mejor que uno se habitúa con naturalidad a no saberlo.

*

Esta cita, de un libro que no he leído:

Hay algo llamado la vida verdadera que no puedo describir y que quizá varíe según uno lo vea desde diferentes ángulos y en diferentes momentos. En un momento dado es un viaje; en otro, cierta mujer; en otro, una casa en alguna parte con unas vistas que venerarás hasta que mueras. Es una vida apartada del dinero y al margen de la ambición; una vida vivida de una manera u otra para la belleza. No dura indefinidamente; pero no por ello los que sobreviven son más pobres.

*

En la isla hay un lugar terroso y ocre que parece de otro mundo. Allí cogí como símbolo una piedra minúscula del camino, negra y pulida. Ahora está en mi mesa, irradiando días en la isla y primavera, semejante a un isótopo que decaerá según viva: y un día será solo una piedra. Pero todavía no, aún, mientras escribo.

 

 

[La cita original es esta:
https://twitter.com/mtscano/status/944964009048109057
Es de James Salter, de ‘Once and Future Queen’, en Don't Save Anything, p. 251:
https://www.amazon.es/Dont-Save-Anything-Uncollected-
Articles/dp/1640091114/ref=asap_bc?ie=UTF8
]

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Comentarios

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Feliz tú que sabes inglés. Supongo que Sánchez es el primer Presidente de Gobiernpo de España, sin contar a Calvo Sotelo, que tocaba el piano y, probablemente hablaba inglés, pero no lo sé a ciencia cierta, supongo que es el primer Presidente de Gobierno que lo habla.

Mi hija ha aprobado el C1, creo que se llama. Ni mi mujer ni yo hablamos con fluidez inglés, pero nos propusimos, como otros muchos padres, que nuestros hijos sí lo hablaran, por narices. Por nuestras narices. Y lo hemos conseguido. Ya ves tú.
Me ha interesado lo de la vida verdadera. Es algo que yo también busco, y más o menos lo encuentro a veces, de manera discontinua, como mi contrato de Zaragoza.

Un abrazo

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Hola, José Luis. ¡Ojalá hablase mejor inglés! Con el inglés culto de los libros, bueno, me voy apañando; pero el inglés real de las conversaciones... eso es otra cosa. Si te digo la verdad, el idioma nunca me ha importado mucho. Ha sido una persistencia terca y pragmática por abrir la puerta a un mundo cultural enorme que se veía detras de la barrera del idioma.
Oye, ¿te he entendido bien, y ya tienes contrato en Zaragoza, o es que aún sigues mirando? Lo digo para felicitarte :)

Un abrazo

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Tengo contrato, pero todavía es de palabra, se concretará a final de este mes o principio del otro. No me quejo, no puedo quejarme.

Un abrazo

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Espero que el contrato se concrete esta semana. A mis años. He recuperado amistades de hace 35 años, algo increíble, ya que somos físicamente los mismos pero tenemos mujer e hijos. Lo mismo podrían decir ellas, sin duda.
Bueno, sobre todo tenemos un pasado. No sé muy bien qué decir, más bien estoy a la espectativa, en algunas cosas


IUn abrazo

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Hola, José Luis. Qué cosa, ¿eh? Por la forma en que hablas, me da la impresión de que estas novedades suceden para tu propia sorpresa, contra cierta suposición de que nada esencialmente nuevo era dable que ocurriese, ¿no?

Una amiga mía me ha dejado muy sorprendido hace unos meses: después de toda una vida (laboral) en la empresa privada, se ha sacado una plaza de funcionario --una plaza difícil, además-- con 50 años. Es como si en la siguiente temporada de una serie de TV, el argumento diese un giro inesperado.

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