«… aunque los adivinos

que frecuentan las plazas están muy desprestigiados y las personas que adoptan un aire grave y fruncen el entrecejo los tachan de pordioseros, charlatanes y embaucadores, yo, sin prestar crédito a esta acusación, me he tratado con ellos por espacio de muchos años en las ciudades y en las fiestas públicas de Grecia, y también en Asia, en Italia y en las islas más grandes y populosas, deteniéndome a escuchar antiguos sueños y sus consecuencias».

Artemidoro, La interpretación de los sueños (Gredos, p. 5). Traducción de Elisa Ruiz García.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *