El tiempo que roe los metales y la carne que confunde las ciudades y los d�as y que un d�a acabar� por arrastrarlo todo, sabe tambi�n ser piadoso. Y as� descubro, al cabo de los a�os que la vida prescribe.
[Edad I]
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Comentario *
Nombre *
Correo electrónico *
Web
Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente.
Deja una respuesta