Va dormido junto a la ventanilla. El sol le cae en la boca entreabierta, sobre los brazos, como el obrero de un cartel de guerra. Está dormido, y hasta parece bueno. El trabajo cansa tanto como la inocencia.
Va dormido junto a la ventanilla. El sol le cae en la boca entreabierta, sobre los brazos, como el obrero de un cartel de guerra. Está dormido, y hasta parece bueno. El trabajo cansa tanto como la inocencia.
Deja una respuesta