marzo 2017   (1 post)

Curioso repertorio de exotismos léxicos

En Entina tienen una palabra para esas bombillas fundidas que vuelven a encenderse cuando se les da un golpecito con la uña.

 

En lengua ngulu: cierta expectación en la sangre poco antes de la primavera, como un rumor lejano de hechos por venir.

 

En frético hay un término para esa primavera que perdura, entrado el invierno, en la piel de los que empezaron a amarse en primavera.

 

Wentite: la emoción estética que produce un orden numérico (en mastabar).

 

Un guante suelto, una sola muleta, una bicicleta con una rueda pinchada, un soltero: para esta clase los mutiles tienen una palabra que significa algo así como ‘cosas disparejas’; ‘cosas imperfectas si no vienen de dos en dos’.

También existen equivalentes para ‘de seis en seis’ —una caja pequeña de huevos, cucharillas de café, una bandada de hultos, una novelita por entregas— y ‘de doce en doce’, aunque son muy poco usadas.

 

Unas cuantas fresas en la nevera, dos tazas dentro del fregadero. Otra toalla al lado de la toalla. Los entos tienen una palabra para referirse a los rastros de una visita feliz que ya no está en la casa.

 

Tringue es el nombre que se le da en frético a cualquier riachuelo que discurre por un cauce ciclópeo —porque en la antigüedad fue un gran río—, pero que ahora se puede cruzar de un salto.

 

El momento en el que sales a la terraza a ver si están creciendo las plantas y tu pensamiento hace temblar las hojas (bismaniano).

 

Esos adultos muy bellos que de niños eran perfectamente corrientes (también en Bismania).

 

Ocurre un contratiempo y uno le lanza a la divinidad en voz alta una impetración irreflexiva o una pregunta apasionada. Si en el inmediato silencio un cuadro cae al suelo, o rompe a llorar un niño, estalla un relámpago en medio del cielo claro o habla súbitamente el perro, para esos instantes los antani tienen una palabra, cuando parece que los dioses responden.

 

También en antanino: cuando uno oye un ruido suave y cree que ha sido el gato, pero hace años que no tiene gato.

 

Cuando la vida trae a una persona a tu lado como si las constelaciones la hubiesen dejado en la orilla (frético).

 

Los pequeños exvotos dedicados a los animales que se aparecen en sueños (en Frasia).

 

Fisce es una palabra almanesa para designar la fosforescencia natural de algunos alimentos. Una noche al año, con las luces apagadas, las familias celebran una cena a base de platos con fisce.

 

En rútico, ese vuelco cuando el corazón presagia que el viaje está terminando y pronto habrá que pensar en la vuelta.

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