Septiembre y un grillo

La otra noche caminaba bajo la primera lluvia del otoño y cantó un grillo. 

Iba por una arboleda destartalada, al final de la ciudad, y empezaron a caer —despacio, como sin convicción o por descostumbre— unas pocas gotas gordas, tibias, que al rato se hicieron una lluvia mansa sobre las hojas. Pensé: «Esta es la primera lluvia del otoño». Y entonces oí la voz de verano del grillo, en la oscuridad, y sentí una grandísima continuidad y una esperanza.


Comentarios

3 respuestas a «Septiembre y un grillo»

  1. ¡Ya es 31! 😉
    Y te debo un mail (y, como la mafia, al final siempre pago mis deudas…).

  2. 😀 ¿Pero eres de la mafia buena, verdad? ¡Que me asusto!

  3. Bueno, hoy tengo permitido asustarte… es halloween 😉

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *