Enorme debate ético

¿Qué haremos, en el curso de los programas universales de resurrección, al encontrarnos esas lápidas con una plaquita de plástico color naranja —fugazmente de moda doscientos años antes, hacia mediados del siglo XXI— donde dice No resucitar, por favor?


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *