Como tantas otras veces, los comentarios al post anterior son lo mejor de la página, más apreciables porque pronto se habrán borrado. Metido en esa charla, me vino de pronto a la cabeza una frase de Peer Gynt, de Ibsen, que leí hace mucho: «espíritu de avaro o naturaleza pródiga, es caro pagar con la vida el propio nacimiento». El perfecto contrario de mis versos de Jiménez Lozano: «Todo esto hay que pagarlo con la muerte. / Quizás no sea tan caro».
Entonces tuve la intuición de que la distancia que va de una afirmación a otra acota el espacio del mayor de los misterios. Tan oscuro, tan sencillamente expuesto.

Deja una respuesta