En los primeros tiempos del boom de la World Wide Web hubo un chiste gráfico que se hizo muy famoso, aquel donde un perro, sentado ante un ordenador, le explicaba confidencialmente a otro: «En Internet nadie sabe que eres un perro».
Se me ocurre ahora una versión macabra, donde un fantasma delante de un teclado le comenta a otro: «En Internet nadie sabe que estás muerto».
[On the Internet, nobody knows you´re a dog:
https://en.wikipedia.org/wiki/On_the_Internet,_nobody_knows_you%27re_a_dog]

Deja una respuesta