en la sangre humana existe una marea, más bien una corriente marina, que de algún modo se asemeja al crepúsculo, y que nos trae rumores de belleza, aunque sean lejanos, lo mismo que en el mar encontramos madera flotante procedente de islas no descubiertas todavía. Esa corriente primaveral que azota la sangre humana procede de la fabulosa cuarta parte de su legendario y antiguo linaje, y nos arrastra a los bosques y a las colinas, y nos hace prestar oídos a la vieja canción.
Lord Dunsany, La novia del hombre caballo. Traducción: Juan Antonio Molina Foix. [En inglés (en The Book of Wonder): http://www.gizmology.net/lovecraft/works/super/ wonder.htm]

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