�No pienses que fue breve la hermosura

de esos d�as que hoy cantas, ni escasa la alegr�a
que la fortuna os diera: la belleza
s�lo un tiempo requiere, y su fugaz reinado
tiene la permanencia de lo eterno.
Conf�rmate, y recuerda. Porque el recuerdo sabe
prolongar el pasado, impedirle a la sombra
su cosecha de olvido.
                                No lamentes que el fin
ya en el principio aguarde.
                                        Y sin dolor acepta
la gloria melanc�lica de saber que has vivido.

Eloy S�nchez Rosillo, �La amistad� (fragmento).
Las cosas como fueron (Ed. Comares).


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *