Las flores

Los días son tibios; hay largos atardeceres. Las yemas del ciruelo están a punto de abrirse. Yo salgo de cuando en cuando a mirarlas, pero me doy cuenta de que no las miro bien. Tengo la cabeza en otro lado. No estoy viendo venir las flores, por decirlo así.

Al escribir, la palabra gato se usa para llegar hasta el gato, no para reemplazarlo. Al mirar es lo mismo. A eso me refiero: a mirar las cosas por lo que son.

(Cuando se mira así, parece que el mundo devolviese la mirada).

En la imaginería barroca era frecuente que a la escultura de madera, ya acabada, se le diese una finísima capa de pan de oro. Esta capa se cubría con otra de pintura lisa. Después el artista iba arañándola, raspando, punzando, para que asomase el oro que se ocultaba debajo.

Sería una bella metáfora de un modo de estar en el mundo. Pero no; no hay, creo, una realidad mejor debajo de la realidad. Hay un mirar mate, ajeno, que tapa el ser con una pátina opaca. Solo hay un mundo y es de oro. Lo que se descubre es la mirada.


Comentarios

5 respuestas a «Las flores»

  1. Como decía la canción, se puede perder la vista, pero nunca la mirada…
    Estos son tiempos de mirar sin mirar, no dedicamos a nada más de dos minutos y mucho menos si es para quedarnos a solas con nuestros pensamientos, eso nos resulta aterrador 🙂

  2. Hola, Beauséant.
    Es curioso, pero justo el día que publiqué esto (o el día siguiente, no recuerdo… pero vamos, casi al tiempo), me encontré un tuit que dice justo lo que tú dices. Es de una postal que le manda Cristina Campo a María Zambrano. Dice: «Una época que parece perseguir solamente –con furia ciega y con escalofriante éxito– el divorcio total de la mente humana de su propia facultad de atender».
    Está aquí:
    ttps://twitter.com/AMartinNavarro/status/1232683490937798656

  3. Nunca habría sido capaz de explicarlo así de bien, eso seguro 🙂
    Internet es enorme pero a veces parece que somos un pequeño bar con gente acodada en la barra y hablando de las mismas cosas 🙂
    Siempre intento sentarme en la mesa de la ventana, la que da a la plaza, por si quieres buscarme.

  4. Vale. A la primera invito yo 🙂

  5. https://youtu.be/h1LFe-eBuLw
    Bueno, te lo dejo aquí. Un abrazo

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