Categoría: Diarios

  • Fantasmas

    En las noches inquietas, cuando doy vueltas en la oscuridad sin alcanzar el sueño, siempre se me viene a la cabeza aquel verso de Goytisolo: «y el viento en el postigo recita tus mentiras». No me extraña; los fantasmas de mi casa son mis promesas incumplidas.

    [José Agustín Goytisolo: de «Non Non», en Palabras para Julia (Lumen).]

  • Pescador

    Me llama Blaise en un comentario «marin en terre», pero la verdad es que me queda grande. Para empezar, yo me mareo como un perro.

    Aunque no es la primera vez; en mi barrio, con diecisiete o dieciocho años, solían confundirme con un pescador: alguno de mi edad que debía de parecérseme tanto como para que sus conocidos se dirigiesen a mí en plena calle, o para que insistieran en invitarme en los bares. Acabé acostumbrándome, y respondía con mucha soltura. Me hacía gracia. Una vez engañé a unas muchachitas preciosas, pero por nada a cambio; solo porque me dio pena desilusionarlas.

    No sabía quién era el otro o qué aspecto tenía. Tampoco hice mucho por resolver el misterio, porque me imaginaba que acabaría cruzándomelo por el barrio, que no era tan grande. Pero nunca lo vi. O sí; igual nos miramos un día en medio de la calle y fuimos los únicos en no reconocernos.

    A partir de entonces, los dos habremos trabajado de madrugada hasta el alba y pasado mucho tiempo fuera de casa; los dos habremos tenido en algún momento a una novia muy lejos. Por lo demás, él se habrá llevado la incertidumbre, el frío, el olor del gasóleo, el carácter supersticioso y la costumbre del silencio. Yo los libros y la lengua, las dioptrías, los autocares nocturnos, las historias tejidas de palabras y esta otra red. No sé. Me gustaría encontrármelo un día. Le preguntaría si ha valido la pena.

  • Marina II

    Nací junto al mar, y él me prendió entonces con un sedal muy largo. Me fui. Cuando él quiera, cobrará el hilo, y yo desharé todo lo andado.

  • Relaciones

    Leyendo un artículo estupendo de Sergi Pàmies sobre el verano en El País de ayer («Lo que queda de España»), se me ha venido a la memoria aquello que dice el físico Lee Smolin de que en el nivel fundamental las cosas no tienen propiedades intrínsecas, sino que las propiedades son relaciones entre las cosas.

    Mi verano, este verano, consistiría en un dibujo formado por líneas tiradas entre estas cosas: la playa, el tacto de unas piedras, Langre, el color verde, un sudor inagotable, melón, chopitos, un jazmín prestado, un niño que aún no habla, el planeta Marte, los viajes en el metro con la mujer de blanco, mi terraza, la casa de Chillida, la fiebre, madrugadas de bitácoras, dieciséis canciones de Strauss, los filósofos naturalistas, etcétera.

    Cada uno puede hacer su lista, es decir, su dibujo.

    [“Indeed, for me the most important idea behind the developments of twentieth-century physics and cosmology is that things don´t have intrinsic properties at the fundamental level; all properties are about relations between things”:
    https://www.edge.org/documents/ThirdCulture/z-Ch.17.html
    What is the future of cosmology?: http://www.flash.net/~csmith0/future.htm]